Algunos libros de cocina favoritos de 2011

Aquí van algunas ideas para regalos de Navidad de último momento o, con un poco más de tiempo, para Reyes. (De hecho me consta que más de un lector del blog ya tiene alguno de estos libros en su carta a papá Noel/RRMM.)

Como el año pasado, os ofrezco una selección muy personal de los libros de cocina que más he disfrutado a lo largo del año. Algunos fueron publicados este año; otros son tal vez anteriores pero se reeditaron en 2011; también incluyo alguno que fue nuevo para mí, aunque su publicación sea anterior a 2011.

1. Super Natural Every Day de Heidi Swanson

Ya sabéis que el blog de Heidi está entre mis favoritos; sus recetas suelen llevar ingredientes -integrales, naturales, frescos- que acostumbro tener en mi despensa, y además funcionan casi siempre. Su primer libro es tal vez el libro de cocina del que más recetas sigo haciendo, y por lo tanto el segundo tenía una alta expectativa que satisfacer. No defrauda para nada; al contrario, desde que lo tengo vuelvo una y otra vez a algunas de sus recetas. Recuerdo que cuando lo abrí el primer pensamiento que tuve fue "éste es el libro que yo quería hacer". Está organizado por comidas, y el capítulo del desayuno es mi favorito. La receta más repetida en mi cocina: la avena al horno, de la que hablé aquí, y que ahora suelo preparar el botes individuales, así, para llevar conmigo. Es un desayuno nutritivo y sano, pero a la vez da sensación de indulgencia. Así son las recetas de Heidi. 

2. Tender de Nigel Slater

Este es el primer volúmen de un conjunto de dos mega-libros del popular escritor británico. Aquí Nigel (la gente lo llama así, por su primer nombre, y su prosa es tan cercana que es casi como si lo conociéramos de toda la vida) se ocupa de las verduras; el segundo versa sobre la fruta (de hecho éste no lo he comprado todavía (si bien ya no me trato con él, me está costando superar el dictum del Dr. Pérez Calvo de evitar la fruta). Slater no es vegetariano pero dice sentirse mucho mejor con una dieta principalmente basada en plantas. El libro está organizado por orden alfabético, cada capítulo corresponde a una verdura, desde espárragos hasta nabos, pasando por brócoli, habas o cebollas, todas las cuales crecen en el huerto urbano de su casa londinense. Cuesta creerlo, sí, conociendo el clima de esa ciudad, pero con dedicación y convencimiento Slater lo ha conseguido todo. Cada capítulo dedica por tanto una parte a dar consejos sobre el comportamiento de cada verdura tanto en el huerto como en la cocina. Nigel también recomienda mezclas de sabores para cada verdura. Para quienes no tenemos la suerte de tener un jardín con huerto en nuestras casas, el libro no pierde ni un poquito de interés; las recetas son elegantes pero sencillas. La frittata de habas y los calabacines rellenos de cuscús y frutos secos (estos) son ejemplos de platos contundentes y nutritivos. También las hay más decadentes, como los "scons de calabaza para una tarde de invierno" o, para carnívoros, el estofado de ternera, cerveza y cebolla o el risotto de puerro y panceta. Más de 600 páginas con fotos maravillosas y recetas para todos los gustos, estoy segura de que este libro se convertirá en un clásico, un must.

3. Saraban de Greg y Lucy Malouf

Este libro, del que ya hablé un poco aquí, pertenece al género cada vez más popular de los libros de cocina/libros de viaje. Este en particular merece un sitio en la mesa de café (si eres de los que tienen mesa de café con libros; yo no) por sus maravillosas fotos, que por sí solas ya justifican el libro. Pero mi interés personal va más allá: creo que la cocina de medio-oriente es LA cocina (junto con la japonesa, claro), y esta pareja de viajeros elige muy bien los sitios (ya colaboraron en otros libros de cocina de la zona). Los arroces persas, con su capa crocante llamada tadeeg, inagotables.

4. For the Love of Food de Denis Cotter

Cotter es el chef de Café Paradiso, un restaurant vegetariano muy especial en Cork, Irlanda, al que tengo pendiente una visita. Conocí los libros de Cotter a través de mi amiga Jean (también irlandesa). Ella me prestó durante un tiempo wild garlic, gooseberries...and me, y lo tuve durante un tiempo sin poder hacer otra cosa que mirar las recetas e intentar evitar babosear el libro de mi amiga. Las recetas de Cotter suelen ser bastante elaboradas; no es cocina vegetariana simple sino con mucho cuerpo, sabor y consistencia. De aquel libro, su receta de cuscús con acelgas, piñones y aceite de limón es la que más veces he preparado, y su explosión de sabores puede convencer hasta al más resistente al verde. En este último libro Cotter dice que no hay un tema unificador más allá del amor y la comida: "El amor por el acto de cocinar en sí mismo, algo de lo que los medios nos disuaden con sus idesa sobre cómo hacer la cena en cinco, 10 o 20 minutos... Cuando cocinas para alguien le estás diciendo toma, come esto, ojalá te encante. Cuando compartes comida, estás compartiendo el placer del gusto y del hambre satisfecho." La prosa de Cotter es así de evocativa, incluso en las recetas. Tengo muchísimas marcadas, aunque me he animado con pocas todavía. En breve quiero probar las dolmadas de acelgas con quinoa y zanahora con salsa de anacardos. 

5. Hungry? de innocent

Descubrí este libro en la maravillosa librería Omnivore Books. Pero cuando vi el precio me asusté; como era una importación inglesa, apunté el dato y cuando volví a Europa lo encargué a amazon.co.uk. Publicado por una pequeña empresa británica que produce batidos de frutas, potitos y otras bebidas infantiles, Hungry? es un recetario familiar con un diseño muy atractivo. Sus recetas simples pero creativas están ideadas para que toda la familia pueda participar en el proceso de preparar la comida. Además, los autores se esfuerzan por destacar en cada receta qué partes pueden hacer los niños. Incorporando la noción del juego en la preparación de la comida, el libro es lúdico de principio a fin; también ofrecen juegos para entretenerse durante los tiempos muertos, mientras la comida está en el horno o marinando. Pensado para la familia moderna, ocupada, también proveen información sobre cuánto tardas en hacer cada receta, para que puedas elegir acordemente al tiempo del que dispones (también hay recetas más slow, para fines de semana o ratos de ocio). Visualmente no podría ser más atractivo. Yo lo uso más para talleres que en mi cocina del día a día, para la cual ya tengo incorporadas muchas de las nociones que el libro plantea. O sea que es un libro ideal para principiantes en la cocina, familias que quieren empezar a disfrutar más del acto de cocinar juntos, gente que está buscando ideas nuevas pero muy simples para preparar los ingredientes de siempre, o amantes del diseño de los libros de cocina. En el capítulo dedicado a las verduras, repasa una por una las verduras más comunes y ofrece 4 o 5 muy sencillas y rápidas maneras de prepararlas, para no caer en el hervido aburrido. Un ejemplo: zanahorias: ensalada de zanahorias y semillas, zanahorias al horno con naranja, tortitas fritas de zanahoria, zanahorias picantes.

5. Eat Good Food de Sam Mogannam

Este verano en San Francisco conocí Bi-Rite Market, un mercadito en pleno corazón del Mission, el barrio más in. Regenteado por la familia Mogannam desde los años 60 (cuando el barrio era seguramente muy diferente), Bi-Rite es pequeño pero consigue almacenar una selección de productos de la mejor calidad, tanto locales como importados del resto del mundo (el énfasis está puesto más en la calidad del ingrediente que en la huella de carbón). No sólo es un libro de recetas, sino también una guía para saber comprar, con consejos para elegir, conservar y cocinar con ingredientes básicos como legumbres, carnes, conervas, especies, lácteos y harinas. Eat Good Food es un libro representativo de las tendencias actuales en el mundo gastronómico, que dan prioridad a la calidad y sostenibilidad, y lo que más me gusta es que todo está organizado bajo el lema de crear comunidad a través de la comida. 

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