Porridge primaveral de trigo sarraceno y nueces

Cada vez que doy el taller de desayunos sanos (que es, por cierto, el taller que más me piden... ¿qué pasa con el desayuno?),  algún que otro asistente se vuelve adeptos a la crema de cereales. Yo la adoro, pero cuando llega el calor ya no apetece comer cosas tan calientes por la mañana, sino que uno busca alternativas más refrescantes. Una opción es comer la misma crema a temperatura ambiente o fría. Otros se pasan al pan con patés vegetales. Hace poco descubrí en el blog de David y Luise esta receta de porridge crudo. Sí, crudo. Lo interesante es que está hecho con trigo sarraceno, que es el cereal más energético que hay y un cereal típico del invierno (por eso es el cereal de base de países fríos como Rusia, donde lo comen todo el rato). Me gustó la idea de que ese calor propio del cereal se encontrase aquí contrarrestado por el hecho de consumirlo crudo. Así se convierte en un desayuno perfecto para la primavera o verano. 

Hace un par de años, como ya conté aquí, un médico de confianza me dijo que no me venían bien los alimentos crudos. A pesar de que hasta ese momento mi comida de base eran las ensaladas, le hice el caso, hice el esfuerzo, y realmente me noté mejor. Desde entonces evito los crudos del todo en invierno y en verano los como con moderación. (Cabe decir que ese médico era macrobiótico; la macrobiótica no es demasiado amiga de los crudos.) Nunca me atrajo demasiado la dieta crudivegana, que me parece insuficiente y potencialmente perjudicial para la salud. Lo cierto es que nuestro organismo tiene que hacer más esfuerzo para digerir los alimentos crudos, y si tenemos un sistema digestivo fuerte, eso no es un problema en sí mismo. Pero algunos no tenemos tanta suerte, y tenemos que regalarle al cuerpo los alimentos "predigeridos", es decir, cocinados. Pero esta primavera, en un intento de flexibilizar mis rigideces, empecé a incorporar los crudos un poquito más a mi alimentación. 

Esta receta no cuece el cereal pero sí lo manipula de otra manera para hacerlo más fácil de digerir y asimilar: el remojo previo. La receta original sugería remojar apenas 1 hora; yo prefiero preparar esta parte la noche anterior y así asegurarme unas cuántas horas de remojo y "trabajo" sobre el alimento.  

El cardamomo le da un sabor particular, bastante menos neutro que la crema de cereales tradicional. Puedes usarlo o si prefieres sabores más suaves o de aquí, utilizar canela (o añadirla). 

Este porridge, así como esta receta de avena al horno, es un desayuno perfecto para llevar: sírvelo en botes individuales de cristal directamente, guárdalos en la nevera y tendrás el desayuno preparado para unos días! Pero cuidado: no se mantiene tantos días como la avena o la crema porque es crudo. 

Porridge primaveral de trigo sarraceno y nueces
Basado en una receta de Green Kitchen Stories
Ingredientes para 4 raciones generosas:
1 taza nueces peladas, remojadas toda la noche
1 taza de trigo sarraceno, remojado toda la noche
1/2 cucharita cardamomo molido
2 manzanas golden
zumo de manzana eco
1/2 cucharita extracto puro de vainilla
guarniciones opcionales: chips de coco, arándanos secos o frescos, fresas frescas, sirope de arce o melaza de arroz

Colocar las nueces y trigo sarraceno en boles separados la noche anterior, cubrir de agua y poner en la nevera. Por la mañana, colar bien. Colocar todos los ingredientes salvo el zumo de manzana en una procesadora o minipimer y procesar hasta que esté suave. Si está demasiado espeso, rebajar con zumo de manzana hasta que tenga la consistencia deseada. (También podrías utilizar leche vegetal de tu preferencia.)

Servir en boles o botes individuales y añadir la guarnición que te apetezca: fresas, arándanos, coco, etc. Se mantiene unos 3 días en la nevera.  

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